jueves, 10 de noviembre de 2011

Cultura

París ha sido un centro cultural y artístico relevante en la historia occidental. En ella nacieron, se formaron o desarrollaron sus carreras figuras francesas de la talla de René Descartes, Voltaire, Victor Hugo, Émile Zola, Alexandre Dumas, hijo, Edgar Degas y Claude Monet entre otros. Desde comienzos del siglo XIX y hasta finales de la década de 1960, París fue el centro mundial del arte. Este periodo recibió su brillo de emblemáticos representantes del arte francés como Braque, Duchamp o Matisse y varios artistas extranjeros como Beckett, Brancusi,Brecht, Buñuel, Hemingway, Joyce, Kandinsky, Mondrian, Picasso y Stravinski. En esta época hubo un progresivo desplazamiento de los centros creativos por diferentes barrios de la ciudad: desde Montmartre, cuna del cubismo, a Montparnasse, escenario de la bohemia de entreguerras y del surrealismo, hasta Saint-Germain-des-Prés, centro del movimiento existencialista asociado con Jean-Paul Sartre, y finalmente al Barrio Latino, escenario del Mayo francés. Todos estos núcleos conservan su preeminencia dentro de la vida cultural de la ciudad.
Muchos son los autores que han desarrollado sus historias teniendo a la capital francesa como escenario. Tal es el caso de Rayuela (1963) de Julio Cortázar y París era una fiesta (1964) de Ernest Hemingway. Además, la ciudad cuenta con el mayor contenido de obras de arte, distribuido en sus numerosos museos y colecciones privadas. Dentro de estos tesoros el más destacado es La Gioconda, una pintura de valor incalculable.
 Ópera Garnier.
 Basílica del Sacré Cœur en Montmartre.
 La Catedral de Notre-Dame.
Puesto de un bouquiniste (vendedores de libros de segunda mano).

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